Première “Todo es silencio”: redes de sentimiento y narcotráfico que dejan sin palabras.

No era precisamente silencio lo que esperaba a los actores de la nueva película de José Luis Cuerda a su llegada A Coruña, sino un cálido recibimiento que contrastaba con la fría noche de la première a la que tuve el placer de asistir el pasado 8 de Noviembre. Tanto ellos como el director, conocido por “La lengua de las mariposas” y “Los girasoles ciegos”, se mostraron muy amables y cercanos  en el photocall con todos los invitados, amigos y medios asistentes a los Cines Filmax donde tuvo lugar.

Axel Fernández, Celia Freijeiro, Xoque Carbajal, Miguel Ángel Silvestre.

Fotos, abrazos, felicitaciones, risas… precedían a la presentación de los personajes del film, ya en la sala de proyecciones, de la mano del actor o actriz que los interpretaban. Miguel Ángel Silvestre (Brinco), Celia Freijeiro (Leda),  Carolina Cao (Leda niña), Iria Penha (Sira), Áxel Fernández (Fins niño), Chete Lera (Rumbo), Sergio González (Brinco niño), Xoque Carbajal (Chelin)… nos hablaron de sus experiencias en la película y de las vivencias de sus alter ego en la ficción, una excelente presentación pese a que se echó de menos la presencia de Quim Gutierrez (Fins) y Juan Diego Botto (Mariscal).  Un momento de silencio, la despedida de la tenue luz de la sala y nos olvidamos del mundo para sumergirnos en el nacimiento de la nueva criatura, que en palabras de José Luis Cuerda, tiene además de él mismo “como padre y madre, a Manuel Rivas”, el autor de la homónima novela en que está basado el film y quien una vez más vuelve a poner sus ideas en manos del director de Albacete. El resultado es una historia de  sentimientos, drama, corrupción y narcotráfico que nos muestra una Galicia oscurecida y convulsa en dos momentos diferenciados: finales de los años sesenta y finales de los años ochenta.

Nada más empezar podemos apreciar algo que nos acompañará durante las casi dos horas que dura la proyección: los tonos azules y blancos que tiñen las hermosas e inmejorables localizaciones en costas gallegas. Costas bañadas por un mar en ocasiones manso, en ocasiones embravecido, pero siempre íntimamente ligado a un mundo de contrabando que roba sueños y empaña el destino de nuestros protagonistas: Brinco, Fins y Leda, tres niños con caracteres muy marcados pero a la vez diferentes que crecerán a la sombra de los dramáticos acontecimientos de su infancia y los malos pasos de Mariscal, contrabandista del pueblo.

Brinco y Fins representan respectivamente el ímpetu y la tranquilidad, la osadía y la temeridad, la fortaleza y la fragilidad, contraposiciones que los van configurando como némesis entre los que tendrá que elegir el corazón de Leda, una chica que no se deja achantar por nada ni nadie. Tres personajes con mucha fuerza, reales, de los cuales se palpan sus emociones, que incluso se podrían haber explotado un poco más, sobre todo aprovechando la tragedia familiar y personal de Fins para mostrarlo más desgarrado, más roto o incluso más vengativo en la madurez. Algo que se hace de forma en cierto modo comedida, pero igualmente profunda y que consigue calar en el espectador, ya que a veces un plano, una mirada y un silencio dicen más que una escena explicita, permitiendo deducir lo que pasa por sus mentes y contagiándonos al unísono de sus sensaciones.

Por otro lado, se deja camino libre al espectador para poder posicionarse del lado de uno u otro protagonista, al no apreciarse un punto de vista totalmente definido que apueste claramente por ninguno de los dos principales masculinos como enfoque de la historia. ¿Sufrir con Fins su debate entre amistad o deber, la pérdida de un amor, la rivalidad, los celos, el ver convertido el pueblo de tu infancia en un nido de tapadillos y drogas? ¿O por el contrario tratar de profundizar con Brinco en su historia, comprender su carácter, su forma de vida, sus demonios internos y reflexionar con el personaje? Incluso la escena final nos puede dejar una tercera perspectiva de estar asistiendo a una historia más centrada en Leda, contribuyendo a que en función de nuestro criterio cobre más importancia un persona u otro de este trío amoroso. Un desenlace que deja a su vez abierta la posibilidad de una segunda parte.

Lo que no se puede dudar es de la buena interpretación de  los actores, un silencioso pero a la vez grande Quim Gutierrez (“Azul oscuro casi negro”) que nos atrapa con sus miradas, sus palabras mudas; un Miguel Ángel (“The Pelayos”) que aunque ya tenía experiencia como narcotraficante en la conocida serie en que interpretaba a el “Duque”, se le ve mucho más curtido, experimentado y con una grata evolución como intérprete y una Celia Freijeiro (“Hospital Central”) tan brillante en la gran pantalla como en persona y que se adapta perfectamente a Leda.

Además del rebelde, el tímido y la chica adelantada a sus tiempos no faltan los típicos personajes del rural gallego de la época ni los clásicos de las historias de estraperlo, perfecto pero sin sorpresas: el adinerado corrupto, el párroco, el marinero luchador y reformado, la ama de casa sumisa del franquismo, el policía que hace la vista gorda, el narcotraficante, el drogadicto, los secuaces, la amante, la prensa…

Cabe destacar especialmente la interpretación de los niños, sobre todo de la Leda adolescente, pues para la edad con la que cuentan muestran un arrojo, una seguridad y una profesionalidad admirables. El toque 5 estrellas viene de la mano del veterano Juan Diego Botto que interpreta al contrabandista adinerado del pueblo, Mariscal, y que en ocasiones devora completamente la película y hace que el espectador llegue a estar totalmente pendiente de él y de su historia, dispersando ligeramente el ya difuminado núcleo compartido por el  trío protagonista. Su genialidad queda patente en momentos como el encuentro con la madre de Brinco en el que le ruega que le insulte y su escena de atípico marketing político de contrabandista.

Por lo que respecta a la trama me quedo en concreto con el conflicto amistad de infancia – deber de adulto de Fins hacia Brinco y en general con como se combinan adecuadamente las dos caras de esta rica historia: la parte romántica, sentimental, de vivencias personales, amores infantiles y pasiones adultas, errores y triángulos amorosos (no sólo el  de los protagonistas) y la parte que trae ecos de otros tiempos en Galicia, de la dura vida marinera, de los sacrificios y penalidades del día a día  de la lucha de las familias, las situaciones que terminan abocándolas a enredarse en pirámides de narcotráfico, en espirales de corrupción, en el ojo por ojo, en un silencio de conveniencia en el que el que más sabe es el que más callado debe estar, todo ambientado en el rural gallego. Un rural  que deja a la vista el magnífico toque de Cuerda, sobre todo en la parte de la infancia de los protagonistas que recuerda a películas anteriores de su autoría y que nos captura rápidamente en la historia, pese a que quizás esta primera parte debería ser un poco menos extensa a favor del tiempo dedicado a la parte adulta.

En definitiva, es una película muy recomendable que desde el principio deja intuir el cúmulo de sentimientos y lazos que se van a ir entretejiendo entre los personajes. Un filme para un amplio público que gustará tanto a los más fieles de Cuerda como aquellos que tengáis vuestro primer contacto con el director, a los más sensibles y pasionales así como a los amantes del sabor negro y amargo que dejan las historias de corrupción, pues encontraréis emoción y crudeza, dolor y amor, amistad y rencor, impotencia y justicia, y todo ello en ocasiones dentro de un mismo personaje que se debate entre cruzar o no la linea, en un mundo donde el silencio puede suponer la diferencia entre la vida o la muerte y se aplica al pie de la letra aquello de “oír, ver y callar”.

Titulo: Todo es silencio (España, 119 min.)

Director: José Luis Cuerda.  // Guión: Manuel Rivas.   // Música: Sergio Moure.   // Fotografia: Hans Bruman.

Reparto: Quim Gutiérrez, Miguel Ángel Silvestre, Celia Freijeiro, Juan Diego, Xoque Carvajal, Axel Fernández, Carolina Cao, Sergio González, Chete Lera.

Productora: Milou films / Tornasol films / Castafiore films / Zebra producción / Foresta films

Premios: 2012 Seminci de Valladolid: Sección oficial a concurso.


Fernando Morán, José Luis Cuerda y Manuel Rivas de espaldas.

 

Reparto “Todo es Silencio”

¿Y tú que opinas? ¡Cuéntanoslo!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s